ENTRENADOR PERSONAL
ruta & carreras de montaña

EX-ATLETAS ILUSTRES CONVERTIDOS EN CONFERENCIANTES RAMPLONES

El deporte está de moda. Y más aún las carreras populares. Los participantes se multiplican, da igual la distancia; cinco, diez kilómetros, maratón, ruta o montaña. Todo pueblo que se precie tiene ya su carrera. Y dentro de esta espiral, parece que algunos de los que antaño fueron grandisimos atletas, han encontrado su plan de jubilación. Y su oferta incluye, normalmente, participación en la prueba + charla el día anterior a la misma, por un módico precio de...

Esta bien, nada que objetar. Es un pacto lícito, y que además deja contentas a todas las partes. Al organizador y/o político de turno se le llena la boca anunciando la presencia del gran campeón, la gente disfruta haciéndole las típicas preguntas chorra (cuántas pulsaciones tienes en reposo, qué sentiste cuando ganaste tal o cual carrera,...) y fotografiándose a su lado, y el atleta se lleva un buen pico. Personalmente, si yo fuera el organizador, me gastaría el dinero de las inscripciones en otros menesteres -en mejorar la bolsa del corredor, por ejemplo-; pero nada que objetar, repito, allá cada organizador con sus preferencias.

Sin embargo, me parece muy pobre que se califiquen unas jornadas de "científicas del deporte", y luego se traiga como conferenciante a una persona que no sea capaz más que de dar cuatro consejos caseros (vaselina para evitar rozaduras, no estrenar calzado el día de la carrera o bajar la intensidad del entrenamiento la semana previa) hilvanados a duras penas en un powerpoint. Da pena, la verdad, ver como una persona que lo ha sido todo en el atletismo, acaba así. Pero da más pena aún, ver como profesionales de la actividad física y el deporte, organizadores de estos eventos, son incapaces de montar unas jornadas con un mínimo rigor científico. Y es con este tipo de actuaciones como se perpetúa el desprestigio de nuestra profesión.