ENTRENADOR PERSONAL
ruta & carreras de montaña

FIATE...

Uno ya no se extraña (ni se mosquea) cuando ve anuncios en los que se publicitan productos milagrosos para adelgazar, tampoco cuando en tiendas de deporte se topa con chubasqueros o fajas de plástico quema grasas. La obesidad es un problema incipiente en las sociedades occidentales y el mundo empresarial, cual buitre carroñero, acude a ella sin escrúpulo alguno. Sin embargo uno no espera tal falta de rigor científico en una revista que presume de especializada en atletismo; para más señas Corricolari, número de marzo. El artículo, firmado por Ignacio Romo, tiene por título ¿calorías negativas?; y en él nos encontramos lo siguiente:

“El control de peso es un asunto aparentemente sencillo desde un punto de vista puramente teórico (se trata de restar más calorias de las que se aportan) y sin embargo existen personas que necesitan todo tipo de ayudas para conseguir disminuir sus depósitos de grasa. El ejercicio físico regular y la sauna son medidas de gran eficacia...”

Desconozco la formación de Ignacio Romo, pero cualquiera que tenga unos mínimos conocimientos de fisiología sabrá que la sauna NO disminuye los depósitos de grasa. Y que si bien tras una toma de 15’ nuestro peso corporal llega a disminuir entre 200 y 400 g, esto se debe únicamente a la pérdida de líquidos, y en ningún caso a que se hayan quemado grasas. En fin, como para creerse a pies juntillas todo lo que leemos por ahí...