ENTRENADOR PERSONAL
ruta & carreras de montaña


Abubaker Kaki Khamis:

el estilo "gun-to-tape"



¿Quién conocía a Abubaker Kaki Khamis antes del 21 de febrero de 2008? Ese día, ante el público de la GE Galan de Estocolmo, se vistió de largo. Ganó la prueba de 1000m y estableció un nuevo récord del Mundo júnior en pista cubierta (2’15”77) quedándose a menos de un segundo del tope absoluto impuesto por Wilson Kipketer en el año 2000 (2’14”96). Pero todavía era desconocido para mucha gente y decidió ponerle remedio.

El domingo 10 de marzo, en Valencia, en el campeonato del Mundo de pista cubierta, corrió como lo había hecho el poseedor del récord del mundo absoluto de 800, otra vez Wilson Kipketer, para proclamarse rey del planeta: llegó, corrió y venció. No dejó lugar a dudas. Desde el principio marcó un ritmo suicida y nadie se atrevió con él; nadie, en su sano juicio, es capaz de pasar el 400 en 51”26 y seguir corriendo. Nadie que no se llame Abubaker Kaki Khamis.

A estas alturas, la pregunta resulta obvia: ¿quién era Kaki hasta el año pasado? ¿Por qué pasó desapercibido?

Kaki nació en Sudán el 21 de junio de 1989, en la ciudad de ElMuglad. Aunque su deporte era el fútbol y su posición la de portero, cierto día de diciembre de 2004 participó en una carrera de campo a través; salió primero aventajando a sus rivales en muchos metros, pero no llegó el primero. Tampoco segundo ni tercero sino en el puesto 24. No supo regular sus fuerzas y acabó por perder muchas posiciones. Pero un entrenador que había por allí (Jama Aden) se fijó en él, vio su calidad y le propuso entrenarse con la selección nacional juvenil en el centro de entrenamiento que tienen en la capital Khartoum, la única pista de tartán que hay en todo el país. Y no se equivocó mucho; en 3 años ya se ha proclamado campeón del Mundo absoluto y este verano tiene la oportunidad de ganar la primera medalla olímpica de la historia para Sudán.

Kaki mejoró rápidamente a las órdenes de Aden –que también es su manager- y sólo medio año después de empezar a entrenar atletismo ya consiguió la medalla de bronce en el campeonato del Mundo juvenil de Marrakech 2005. Fue en la prueba de 1500m. En la semifinal, el 15 de julio, corrió en marca personal (3’49”73) entrando segundo. En la otra eliminatoria corría el español Alfons Farran, que con 4’11”85 quedó fuera de la final. Dos días más tarde, en la gran final, mejoró de nuevo su registro hasta los 3’45”06 y sólo fue superado por los 2 atletas de Bahrein: Belal Mansoor Ali y Bader Khalil Bader. Ese mismo año corrió los 800m en 1’48”43 y a partir de entonces ya se dedicó a esta distancia.

En el año 2006, por problemas con el visado, apenas pudo competir en Europa y sólo destacó mínimamente en el campeonato del Mundo júnior de Beijing. Participó en los 800m, ganando su eliminatoria el 15 de agosto con 1’48”07. En esa misma serie corrió el español Javier Gálvez, que se quedó a las puertas de la semifinal con 1’51”59; algo más descolgado, en otra eliminatoria, entró Alvar Campo con 1’55”28. Al día siguiente, gracias a los 1’47”63 de las semis, pasó a la final por tiempos. La final, disputada el 18 de agosto, fue una carrera muy apretada; llegando a sólo un segundo del primer clasificado no pudo ser más que sexto; pero quedó por delante de su verdugo del año pasado, el bahreiní Belal Mansoor Ali. El resultado quizá supo a poco ya que dos meses antes, en Rabat, había corrido en 1’45”78.

Y empezó el año 2007. Seguía acercándose a la elite pero sin llegar a establecerse en ella. Su marca personal mejoró hasta los 1’45”22 antes de los mundiales de Osaka, ganando en Alger el campeonato de África. Por detrás de él entraron Mboulaeni Mulaudzi con 1’45”54 y Justus Koech con 1’45”80. Todo parecía indicar que el mundial le saldría bien, pero la logística aguó todas las posibilidades. Entre Sudán y Osaka hay 7 horas de diferencia; los expertos dicen que para aclimatarse correctamente al cambio horario hay que viajar tantos días antes como horas de diferencia haya. Pero no fue así; Kaki llegó a la ciudad nipona sólo 2 días antes de la eliminatoria y estaba muy cansado. Su resultado, 6º en la eliminatoria con 1’46”38 no le valió para pasar de ronda. Sí lo consiguió Manuel Olmedo con 1’45”90, pero también dijeron adiós Antonio Reina (1’46”35) y Eugenio Barrios (1’46”62). Kaki descubrió que el nivel en las competiciones absolutas es muy diferente al de las competiciones júnior. Pero le encontró un remedio: correr más rápido.

El 22 de noviembre de 2007, una fecha rara en el calendario atlético, estableció su marca personal en 800 metros. El 22 de noviembre es demasiado tarde para la temporada anterior (finaliza en octubre) y demasiado pronto para la temporada que acaba de empezar. Es el inicio de la temporada de cross y la pista cubierta no asoma hasta finales de diciembre o incluso pasado año nuevo. No es de extrañar, por lo tanto, que el público de los juegos pan-árabes celebrados en El Cairo se quedaran con la boca abierta frente a la carrera de Kaki. Corrió sólo “gun-to-tape”: desde el disparo hasta la meta y firmó un crono de 1’43”90. Aventajó al segundo clasificado en casi 3 segundos y al tercero, en casi 5. Estableció un nuevo récord nacional y la 4ª mejor marca mundial del año (si consideramos que la carrera formaba parte de la temporada 2006/2007). Dos días más tarde participó en el 1500, ganándolo al sprint con 3’47”92.

Desde entonces ya no ha parado. Ha participado en las reuniones de pista cubierta de Estocolmo y de Gante en 1000 metros; ha ganado ambas. Corrió también el meeting de Leipzig, sobre 800 metros, y ganó con 1’46”06. Llegó a Valencia, al mundial de pista cubierta, con la segunda mejor marca mundial del año, sólo superado por el ruso Yuriy Borzakovskiy (1’45”72) que días antes había renunciado participar en el campeonato. Faltaba lo más difícil: transformar en medalla la calidad de su marca e hizo caso a su entrenador: llegó, corrió y venció. Pasó el primer 200 en 24”92; el 400 en 51”26; el 600 en 1’18”28 y paró el cronómetro en 1’44”81. No abandonó la primera posición en toda la carrera y tan rápida fue su galopada que los demás clasificados mejoraron sus mejores registros e inscribieron sus nombres en las tablas de récords respectivas: cuatro récords nacionales –Sudán, República de Sudáfrica, Bahrein y Letonia- y un récord de área –Asia-.

  • 1º Abubaker Kaki Khali, SUD, 1’44”81 (WL, NR)
  • 2º Mbulaeni Mulaudzi, RSA, 1’44”91 (NR)
  • 3º Yusuf Saad Kamel, BRN, 1’45”26 (AR)
  • 4º Dmitrijs Milkevics, LAT, 1’45”72 (NR)
  • 5º Dmitriy Bogdanov, RUS, 1’45”76 (PB)
  • 6º Nick Symmonds, USA, 1’46”48 (PB)

Ahora ya está en la elite y su objetivo consistirá en mantenerse. Para el verano tiene dos claros objetivos: el campeonato del Mundo júnior en Bydgoszcz, Polonia, del 8 al 13 de julio; y los Juegos Olímpicos, en Beijing, del 8 al 24 de agosto. Debería ganar en ambos, pero no será fácil. En el segundo, el principal objetivo, se verá las caras con el vigente campeón y ausente en Valencia: Yuriy Borzakovskiy. Será una carrera de infarto con dos estilos muy diferentes: el “gun-to-tape” de Kaki frente a la remontada desde atrás del ruso. ¿tendrá tiempo Yuriy de remontar hasta la primera posición si Kaki corre como en Valencia? ¿Cuál es el tope de Kaki? ¿Peligra el récord del Mundo de Wilson Kipketer (1’41”11)? Después de ver el modo que tiene Kaki de disputar las carreras uno no se extraña que el lema de Sudán sea el que es: "Al-Nasr Lana" que, en árabe, significa “la victoria es nuestra”.