ENTRENADOR PERSONAL
ruta & carreras de montaña

¿Romperá Gebre la barrera de las 2h 04' en Berlín?

el grupo de entrenamiento del GIMNASIO HDOSO CASTELLÓN estará allí para contarlo














EL VAGO MÁS RÁPIDO DEL MUNDO


La tía de Usain Bolt, el hombre que sorprendió al mundo con su velocidad, lo ve un poco payaso. Para su primer entrenador, el mayor peligro de Bolt es él mismo. 'Crónica' habla con su familia y recorre su aldea jamaicana, sin luz ni agua corriente


JAIME LOPEZ Sherwood Content (Jamaica)

Nueve de la mañana. Los habitantes de un pequeño parish -parroquia- del noroeste de Jamaica se congregan en una de sus escuelas. Camisetas del ídolo local se venden a seis euros, y vasos y gorras por cuatro. Los bancos y mesas de madera permanecen amontonados al fondo de la sala. Suena un disparo en Pekín. La locura se desata en la destartalada aula principal de la escuela Waldensia. Lighting Bolt, el Relámpago de Sherwood, vuelve a batir un récord del mundo (19,30 segundos), esta vez en 200 metros. Usain Bolt gana su segunda medalla de oro en China.

Los amigos, vecinos y familiares reunidos en la escuela natal del velocista llegan al éxtasis. Bailan, y se abrazan. Bolt, el niño travieso y vago que de pequeño prefería hacer trastadas con las chicas que dedicarse a entrenar, es el hombre más rápido del mundo: los 100 metros en 9,69 segundos y 42 zancadas. Cerca de 37,15 kilómetros por hora. Más rápido que un elefante. Su hazaña en Pekín se redobló en la carrera de 400 metros por relevo. El equipo jamaicano, con su estrella a la cabeza, logró la medalla de oro, y Bolt su tercer récord del mundo en seis días: 37,10 segundos en 4x100.

El principal pueblo de la pequeña parroquia natal del Relámpago, Falmouth, está a 14 kilómetros por una carretera a medio asfaltar, que nunca ha visto pasar un autobús y permanece inundada por la lluvia durante gran parte del año.

En Sherwood Content ha empezado una fiesta que culminará en una o dos semanas, cuando regrese a su tierra la nueva estrella del país. Los pitos, gritos y cánticos son acompañados por música, reggae por supuesto, mientras un pastor evangélico vocifera por un micrófono: «Gracias a uno de nosotros [se refiere, claro, a Bolt] Jamaica es conocida en el mundo por algo bueno, después de tantas cosas malas que se dicen».

País orgulloso y combativo, los jamaicanos aman todos los deportes, aunque el fútbol, el cricket, y sus velocistas levantan las mayores pasiones. De las 20 medallas que había ganado Jamaica en los Juegos Olímpicos de Pekín [el viernes, al cierre de esta edición], nueve llegaron a toda velocidad.

En Jamaica han nacido Ben Johnson, Lindford Christie, Donovan Bailey o Asafa Powell. El más grande de todos es ahora Usain Bolt, de antepasados esclavos. Sólo la leyenda de la música Bob Marley, y Marcus Garvey (1897-1940), el empresario, periodista e ideólogo del africanismo que intentó desafiar a la poderosa United Fruit Company con su flota Black Star (Estrella negra), parece que le hacen sombra. Con 22 años recién cumplidos, Bolt ha rebajado en dos centésimas el récord que desde hace 12 años monopolizaba Ben Johnson, otro niño pobre criado cerca de Falmouth. Como muchas otras estrellas deportivas del Caribe, Johnson emigró con seis años a Canadá para buscar las oportunidades que la isla no les puede dar.



ELIXIR DE LA VELOCIDAD

«¿El elixir de la alta velocidad? Eso no existe...», contesta con una carcajada Monica Davis, la abuela materna de Usain, al finalizar la carrera de 200 metros. «Sólo mira a tu alrededor», responde mientras recorre el pequeño campo donde su nieto jugaba al cricket antes de interesarse en dar zancadas.

Davis se protege con un pequeño gorro del abrasador sol caribeño. Tiene más de 68 años, pero parece que tuviera 50. De camino a la casa natal de Bolt, Davis recuerda: «Era un niño hiperactivo, atlético y travieso, pero con una gran humanidad. Siempre estaba brincando, corriendo... Su padre hasta le llevó a varios especialistas para comprobar si todo estaba bien. Esta barra, por ejemplo, la estaba saltando todo el tiempo en lugar de rodearla», dice al pararse en la tienda de abastos del padre de Usain, Wellesley Bolt, alcalde de este condado.

Sus familiares y vecinos definen a este genio de la velocidad como una persona «honesta, que ama a todo el mundo». Es el pequeño de una humilde familia con tres hijos. «Siempre tuvo para comer y para sus necesidades... Lo que ya es un privilegio en Jamaica», explica su otra tía, Lilian Bolt, que en dos horas recibe más de 20 llamadas de felicitación.

Los padres de Bolt, Wellesley y Jennifer, viven en una casa de cemento a medio pintar. Aunque modesta, contrasta con las precarias construcciones de madera, cartón, y lata que salpican las verdes montañas de esta parte de Jamaica. La residencia natal de Bolt está situada a nueve kilómetros de Falmouth, y a otros seis de su escuela. Su familia bromea sobre las últimas noticias que han llegado al pueblo: «Nosotros no sabemos si es su novia o qué... Sólo que mi sobrino la invitó a visitar Jamaica con él la próxima semana. Siempre ha sido un poco payaso», señala su otra tía, Zoe Davis, sobre los rumores de los vecinos y de la prensa de que la nueva novia de Usain Bolt es la Miss China y la Miss Mundo 2007, Zi Lin Zhang, a quien conoció en un evento de Puma en Pekín.

En la terraza enrejada de su casa, la tía materna de Bolt vuelve a explicar al extranjero de acento extraño el secreto de la alta velocidad de los atletas jamaicanos: «Sólo mira a tu alrededor, aquí no hay absolutamente nada. Cuando tú tienes que recorrer cinco kilómetros con bidones para llevar a tu casa agua potable, empiezas a entenderlo. Igual para ir al supermercado, a la escuela...».

El parish de Trelaway se prepara para la fiesta de bienvenida. El resto de la isla también. El Gobierno jamaicano ha prometido asfaltar en los próximos días la carretera que llega la aldea de Bolt. La idea es que la nueva vía esté lista antes de su llegada a la capital, Kingston, a más de dos horas y media en coche. Jamaica está formada principalmente por terreno montañoso y rodeada de una pequeña franja de costa en el norte, copado por resorts de todo incluido. Falmouth, al noroeste de la isla, es un puerto colonial, que nació en el siglo XVIII al abrigo de la trata de esclavos, y de las exportaciones de azúcar y ron.

Si quieres leer la noticia completa pincha aquí




OTRA VUELTA AL COLE MÁS… ¿SERÁ LA ÚLTIMA?

Creo que no… Si, si tengo intención de terminar la carrera este año, pero tengo el presentimiento de que voy a seguir ligado al mundo universitario unos cuantos años más. No sé si en forma de otra titulación, quizás Fisioterapia, del doctorado o de un master. Pero bueno, como diría mi madre, para eso aún queda muuucho… así que pensemos en el presente más inmediato.

De momento hoy he empezado las clases y mañana, salvo imprevisto, presentaré la documentación para la beca de colaboración... ¡y a cruzar los dedos! Este curso las asignaturas no me motivan en exceso, pero a cambio, el practicum y el proyecto de investigación pintan muy bien. El itinerario de la carrera en Valencia está muy mal montado. Sin entrar a valorar al profesorado y las instalaciones (eso es harina de otro costal…), no tiene sentido que en el último curso de la licenciatura no existan unos mínimos itinerarios que permitan al alumno especializarse en una u otra rama (educación, gestión, rendimiento o salud). En fin… lo mismo de siempre. Al final o buscas la motivación fuera de la facultad (congresos, cursos,…) o la pierdes totalmente. Una pena.

Y con esto y un bizcocho… ¡ya estoy en Les Valls! Hoy, por primera vez, escribo un post en el tren. Me ha dado un poco de corte sacar el ordenador de la mochila, pero este curso voy a pasar unas cuantas en el tren y hay que aprovecharlo. Pues nada, voy a guardar el documento en el escritorio y a descansar un ratito hasta Castellón, ¡hasta luego!






[escrito en el tren de Valencia a Castellón hace... 2h aprox.]

POR FIN!! HOY ES EL PRIMER DÍA...


Creo que necesitaba un tiempo de reflexión después de casi 2 años volcado en el blog; pero después de 3 meses sin escribir, no me salen las palabras! Lo cierto es que ha llovido mucho desde aquel 25 de junio que escribí la última entrada. Por aquellos días andaba bastante agobiado con los exámenes de fin de curso y los entrenamientos. Al final todo salio bastante bien, el 1 de julio hice el último examen y el 11 de ese mismo mes cerraba la temporada con marca personal en Barakaldo (4'01"76 en 1500ml). Una cosa sigue invariable, la presencia de Ruswell en el blog (para que luego digas...)






Y desde entonces todo ha ido bastante rápido, 4 días en Florencia con mi hermana Lidón, la cena de final de temporada del Delta, la apertura de H-DOS-O, los (escasos) entrenamientos para la Marathon de Berlin... Y de esta guisa nos plantamos en un domingo 21 de septiembre, a un día vista de empezar un nuevo curso, el último, salvo catástrofe que diría Eduardo. Este año, que raro, tengo unos cuantos proyectos en la cabeza; y una novedad importante, mi residencia no se traslada a Valencia (al menos este mes de octubre, luego ya veremos...). Además de las clases y el prácticum (al amparo de Fernando Diaz), un proyecto de investigación sobre la Variabilidad del Ritmo Cardiaco y su utilidad en la evaluación de la recuperación,... y también los entrenamientos, aunque éstos no se ciertamente aún cómo ni de qué manera.

Pero antes la Marathon de Berlín, de hoy en siete días. Allí nos vamos Jesús Reolid, Juan Ortells, Joan Centelles y el que escribe, cada uno con objetivos y niveles de entrenamientos bien distintos... pero con un propósito común, disfrutar de la experiencia! En una semana os contaré que tal nos ha ido.
Cómo veis la apariencia del blog ha cambiado radicalmente, hacía falta. Todo nuevo proyecto necesita siempre una nueva cara. Además, paralelamente Carlos Grima, freaky donde los haya, está construyéndo(me) una página Web, www.entrenadordeatletismo.es. Así que a partir de ahora se desplazará allí todo lo relacionado con mi 'grupillo' de entrenamiento y H-DOS-O; mientras que este emplazamiento quedará para temas extralaborales y elucubraciones diversas.