ENTRENADOR PERSONAL
ruta & carreras de montaña

Sobre la nueva adscripción del CSD.
Otra vez será el Ministerio de Deportes...



Copio y pego el
post que escribe Sergio en su blog Ciclismo2005. No es que suscriba al 100% sus palabras, es más, hay muchos argumentos que no comparto; pero creo que vale la pena leerlo, y así de paso os presento una muy interesante bitácora a quienes no la conocíais aún. Un último apunte, el titula la entrada "Las patologías de la política"
"Una de las señas de identidad del Presidente del Gobierno español era decir "el poder no me cambiará". ¡Pobre iluso! El poder corrompe y destruye, y te cambia para siempre. El sigue pensando que no, pero los hechos demuestran que está metido en una de las múltiples variantes de esta patología de la política que es el cesarismo, un presidencialismo encubierto.

Ayer se produjo una crisis ministerial extremadamente decepcionante y fallida. Tras haber especulado de la peor manera posible -en una recepción con deportistas tras otro éxito, en plena borrachera de flashes- con la creacción de un Ministerio del Deporte (que a nadie le extrañe: también legisla tras recibir en la Moncloa a padres de adolescentes y niñas desaparecidas ¿populismo? Se queda corto) la solución final adoptada es incluso peor: el Consejo Superior de Deportes dependerá directamente de Presidencia.


¿Se lo pueden creer? Yo llevo desde las tres de la tarde de ayer, cuando me enteré, flipando. Es absolutamente indecente que un Presidente del Gobierno, con miles de ocupaciones y en una situación económica tan difícil, dedique parte de su tiempo a algo como el Deporte. Refleja una concepción de la actividad política que difícilmente casa con una sociedad avanzada y seria, que tiene ante sí retos colosales, como intentar cambiar el modelo productivo, algo que la gente y el Presidente cree que es una cuestión de años y no de décadas. Pero bueno, estamos hablando del mismo personaje que quitó durante 10 meses las competencias de universidades a Educación para dárselas a Ciencia e Innovación, como creyendo que espontáneamente las universidades -reinos de taifas con navajeos inter e intradepartamentales- iban a empezar a producir I+D+i como el que planta tréboles. De cuatro hojas.


Ahora ya las Universidades ya han vuelto a su lugar, con no poco estropicio y un año tirado a la basura -más otro para arreglar las cosas-. Es probable que pase lo mismo con el Deporte. Es el problema de las políticas de ocurrencia, del chasquido de dedos y decir "¡ya está!". En teoría, la finalidad de la medida es poder llevar una acción más ejecutiva de la candidatura de Madrid 2016 a las Olimpiadas. La vida es así de triste, pero es lo que hay: Zapatero arañará tiempo de sus otras ocupaciones para apoyar y lograr el espejismo de la orgía de 15 días que son unos JJ.OO, que dejan una ciudad desolada (en el sentido de endeudada, si es que Madrid puede más) y con infraestructuras carísimas y sin ningún uso, como el canal de aguas bravas (¿de dónde vendrán? ¿existen?) con el que tiene que contar la candidatura. Sin salir del tema del blog, reparen en que el proyecto olímpico ha planteado un velódromo con una cubierta sostenida por camiones-grua y que después se pueda utilizar para campamentos de refugiados. Bienvenidos al siglo XXI, la contemporaneidad era esto: imbecilidad por doquier.


Madrid 2016 es una locura, pero Zapatero quiere aprovechar el tirón del deporte para su lucimiento personal. La foto del político. Recuerden: el deporte dependerá directamente de Presidencia. Asunto de Estado. Como en la República Democrática Alemana, el referente ineludible en el país de la Operación Puerto, de Eufemiano Fuentes y de los jugadores repolarizados. ""He entendido que es la manera más útil y más eficaz de poner en un primer plano el apoyo al deporte español, donde cosechamos éxitos, y sobre todo a la candidatura española a los Juegos Olímpicos". Fantástico, empezando por el "he entendido".


Según el
As, "España sigue modelos ya existentes. En Italia hay una subsecretaría de Estado que depende del primer ministro. En Portugal, una secretaría de Juventud y Deporte, adscrita al ministerio de la Presidencia. En China, el deporte depende del Consejo de Estado, entidad colegiada que encabeza el presidente del gobierno". Ya ven que modelos: Italia, un país con una superpoblación de políticos y burocracia; Portugal, del mismo estilo y una potencia deportiva de clase C; y China...ejem. sí: China. El país del partido único. A veces es mejor estar callados. El principal partido de la oposición está de acuerdo con la medida, como no puede ser de otra manera. Pan y circo, ¡olé!.

Por supuesto, a nivel ejecutivo no cambiará nada. La brillante gestión de Jaime Lissavetzky, empezando por la activísima y eficaz Agencia Antidopaje Española (Basso se va dos semanas a Canarias, territorio ultraperiférico muy querido por los ciclistas y que parece vivir al margen de la Ley, como Girona), ha sido ratificada y seguirá al frente del CSD. Lo que tendremos es a Zapatero en cualquier foto con deportistas, confirmando una de las patologías políticas asociadas al cesarismo: la adicción a los flashes. Y cuantos más éxitos, mejor: así saldrá reforzada la figura del Presidente. Este fin justifica los medios, ustedes ya me entienden.
"